Muchos de ustedes lo saben bien: a merced de diversas circunstancias (en general de tipo financiero), no siempre es posible calmar el hambre materialista así nomás, condición que empeora conforme a la selectividad del paladar de cada uno. Pero, como con todo en la vida, existen alternativas de gran potencial. Así fue cómo tras explorar algunos de estos fantásticos blogs de moda bricolaje tan populares en tiempos de crisis, recordé mis propias incursiones en ese campo, cuando en vez de canalizar mis impulsos emocionales por la vía terapéutica del shopping, optaba disciplinadamente por las labores creativas y su plus económico. Por supuesto, no significa que al presente haya abandonado mis intentos; cada tanto me pega un rayo de inspiración que va directo de mis neuronas a mis manos y hago algo que me enorgullece. Como esta blusa, originalmente bastante sosa, hasta que un simple recorte de mangas y su reajuste mediante unos botones vintage impidieron su llegada al Ejército de Salvación.
Many of you know well: at the mercy of various circumstances -usually financial-, is not always possible to satisfy materialistic hunger just like that, a condition that worsens according the selectivity of the palate of each. But, as with everything in life, there are potential alternatives. So it was after exploring some of these great DIY fashion blogs so popular in times of crisis, I remembered my own forays into the field, when instead of channel my emotional impulses by way of shopping therapy, was disciplined, opting for creative crafts and its economic plus. Of course, this does not mean I have abandoned my attempts; every so often hits me a ray of inspiration that goes straight from my brain to my hands, and I do something that makes me proud. As this blouse, originally pretty dull, until a simple cut sleeves and refastening by vintage buttons, prevented its arrival at the Salvation Army.
